Adiós a la tumba
del suicida
a ver los desengaños
de mi suerte
Que yo por tus engaños
me di la muerte
tu sigue los senderos
de mi suerte
No vayas a decir
que por fin tengo
ni vayas a decir
que por ti muero
Ni vayas a llorar
cuando me lleven
en una negra caja
al cementerio
Las horas para mí
son como un siglo
las horas para mí
son como un día
Queriéndote yo a ti
con ansias locas
deseando que algún día
fueras mía
Adiós linda mujer
ya me despido
ya me despido triste
de este mundo
Con un dolor muy grande
y una herida
que fue rápidamente
en un segundo.
