Eran cuatro pistoleros
que venían de Sinaloa
buscaban a chinito Cano
en Reynosa y la frontera
no se metan a la lumbre
les dijo Jesús Barrera
Yo conozco bien a chinito
es un hombre muy derecho
es mejor que se resuelva
y no arriesguen el pellejo
aquí la vida es muy corta
no cualquiera llega a viejo
Le contesta un pistolero
no le tengo miedo a nadie
a mí me dicen la fiera
y nunca he sido cobarde
quiero darle justo al dedo
antes que se me haga tarde
Andaba rodando el diablo
y la muerte se acercaba
el que me busca me encuentra
en segundos mis paradas
porque a cachito no le gusta
que se pasen de la raya
Esas calles de Reynosa
se quedaban desoladas
se escuchaban las sirenas
y los perros que aullaban
como si vieran la muerte
que en sus calles se paseaba
A los cuatro pistoleros
hubo quien los reclamara
su nombre se grabaron
en las cruces de madera
pero ve que el chinito Cano
es el rey de la frontera.
