¡Desde que tus ojos
a los míos se miraron!
Desde ahí fue mi destino
yo nací para quererte
sólo dios, sólo muerte
me separa de tú amor
Ámame no seas ingrata
compadécete de mí
mírame yo soy el hombre
que para amarte nací
Ay que ojitos tan bonitos
los quisiera retratar
y ponerlos en vidrieras
o en pilares de cristal
Desde ahí fue mi destino
yo nací para quererte
sólo dios, sólo muerte
me separa de tú amor
Por el cielo van volando
no las puedo distinguir
cuatro palomitas blancas
cualquiera es mi porvenir
Ay que ojitos tan bonitos
los quisiera retratar
y ponerlos en vidrieras
o en pilares de cristal.
