¡Ah con que quería jugar
a las mentaditas mijo
ahí le va su contestación!
Ya recibí aquella carta
en cual me la madre
vengo a decirte en tu cara
que chinga tú a tu madre
No quise seguir contigo
porque tú eras un cobarde
pues ya lo traías de herencia
igualito que tu padre
Según mucho me querías
tú nunca has querido ha nadie
por eso y por tus mentiras
vas y chingas a tu madre
Pa’ que veas que tengo perro
perro mandar esta tarde
que orina charcos muy grandes
pa’ que se hundan
tú y tu madre
¡Jajaja y le pones salvavidas
a la vieja para que
no se ahogue la wey!
¡Y arriba Sonora jefa
no se agüite amá
que al cabo usted dice
que ya ni la siente!
Acepto la mentadita
a las cuatro de la tarde
las otras veintitrés horas
vas y chingas tu a tu madre
Pa’ que veas que no hay agüite
un palito quiero darte
pa’ que le des de madrazos
a la piñata de tu madre
Dale, dale, dale
a la vieja gorda dale
dale, dale a la vieja gorda jaja
Este verso es pa’ tu abuela
y los que llevan tu sangre
agarrados de la mano
chingan todos a su madre
¡Jajaja ay wey
que gacho me cae!
