Callado
me quedé en tus brazos
la luna reflejó su luz
Mi rostro
se llenó de llanto
me estabas dando
con un beso aquel adiós
Sabía
que no regresabas
bien sabía que te
iba a perder
Y el amor
en un tiempo
me entregabas
ya no era mío
ahora era de él
Me quedé
con el alma marchita
y mi orgullo en pedazos
se me iba a perder
Y lloré
como lloran los hombres
cuando se enamoran
de alguna mujer
Pero sé
que yo tuve la culpa
por no comprender
que mujeres ajenas
nunca hay que querer
¡Malita, mala
mala, más mala uuu!
Me quedé
con el alma marchita
y mi orgullo en pedazos
se me iba a perder
Y lloré
como lloran los hombres
cuando se enamoran
de alguna mujer
Pero sé
que yo tuve la culpa
por no comprender
que mujeres ajenas
nunca hay que querer.
