Como has estado Eberardo
supe que te habian sentado
en una silla de ruedas
A causa de unos balazos
y que estuviste en coma
según me habían informado
Ya me doy cuenta
que es cierto
mira que estoy sorprendido
Yo comparto tu tristeza
y tú sabes los motivos
tenía pensado matarte
pero te prefiero vivo
Dónde están aquellos jefes
de quién fuiste pistolero
aquel poder implacable
Aquellos nervios de acero
que siempre me presumistes
decias que eras el primero
¡Échele compadre, ánimo!
Mire señor comandante
agradezco su cumplido
y las buenas intenciones
pero usted no a comprendido
Que aquí de donde
me encuentro
puedo destrozarlo a tiros
De ese valor del que me habla
sabe que aún lo conservo
y las grandes amistades
me mandaron pistoleros
Pa’ que corten la cabeza
a quién me la haga de pedro
Debajo de este zarape
que miras aquí en mis piernas
traigo la misma pistola
en aquella balacera
A usted y a toda su gente
los hicimos que corrieran
Con esta misma pistola
voy a mandarlo al infierno
en el día que yo me muera
no quiero volver a verlo
Porque en el infierno
lo vuelvo a matar de nuevo.
